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viernes, 11 de mayo de 2012

Swing cafe cheescake

Hoy toca nombre de esos que suenan genial, porque están en inglés y todo queda mejor. Pero es que la receta lo merece, es una receta muy americana, pero en el sentido continental del término, porque vamos a viajar de Brasil a Nueva York.



 Zazú es una cigarra cantante "cuando suena su voz, florecen las plantas, las olas del mar van y vienen, suaves, y, aunque no sople ni silbe el viento, los postigos de las casas bailan a ritmo de conga", pero Zazú no es feliz porque "Este vivir soñando no es vivir" y ella sueña con viajar, sueña con ir a Nueva York a Chinatown.



 Cuando llega a Chinatown nada es como soñó, "estoy de nubes hasta el alma", llueve, hace frío y no conoce a nadie "yo quería jazz y lo que oigo es blues".... hasta que conoce a Mister Buster, él le lleva al Swing Café.

 "En la avenida 54, hay que ir a la farola 26. Allí, un graffiti dice: "caballero ¿sabe lo que es el swing? Señora, ¡si tiene que preguntarlo nunca lo sabrá! Pulse tres veces sobre la palabra swing y cante aquello de: Ya tengo el ritmo ¡tres, seis, nueve!"

 Y por fin puede cantar.


lunes, 27 de febrero de 2012

Yo, el lobo y las galletas (de chocolate), no puedo añadir nada más

 Pues eso, el propio título del libro lo dice todo "Yo, el lobo y las galletas (de chocolate)", no se qué receta se me ocurrirá hacer, jeje.




 El lobo-Bernardo-Zorro, ya no asusta a nadie y está deprimido, tirado en la calle, hasta que un niño le recoge, le lleva a su casa, le esconde en su armario... y le da de comer galletas de chocolate. El lobo poco a poco coge confianza, coge peso, se entrena y al final consigue asustar a todos los niños.

 Es un libro con unos puntos de humor buenísimos, es un formato más parecido al cómic, a las tiras de toda la vida, que al cuento. Las ilustraciones son muy simples, en blanco y negro, pero muy expresivas.

 " ¡zorro!, le llama el niño, ven, tengo una super idea. He encontrado una cosa.
 ¿Una sorpresa?, responde el lobo
 ¡Una lata!. Tienes que engordar. Tienes que comer carne
  ¿A ver?
 Quizá, así, luego te entren ganas de comer gente.
 Pero... ¡si es para gatos!
 Bueno, sí.
 Toma.- se la devuelve al niño- ¡Qué humillación! "

 Es una muestra del estilo del cuento, muy irónico, muy divertido.


domingo, 5 de febrero de 2012

Tarta nocturna- Encender la noche y ganadora del sorteo

 Cuando se me ocurrió empezar con este blog, pensé ¿seré capaz de hacer una receta diferente cada semana basándome en un cuento? ¿seré capaz de hacer algo original?

 Ultimamente leo muchas cosas acerca de la originalidad, de la creatividad, de los derechos de autor. Yo reconozco que no invento nada en cuanto a técnicas, ni tengo capacidad técnica, ni tengo tiempo, y sinceramente, tampoco tengo ganas, este no es mi trabajo, este es mi hobby. Esto lo hago porque me apetece, porque me divierte, porque me gusta, pero no vivo de ello. La mayoría de mis recetas son adaptaciones de otras, siempre pongo el origen de la receta, o, al menos el origen de la receta que yo he utilizado. Eso sí, trato de ser creativa en todo lo demás, en la presentación, en la mezcla de sabores, en las composiciones, que es en lo que me permito ser original, en las técnicas se lo dejo a los profesionales.

 Por eso hoy, como el autor del cuento, le dedico esta receta a los portadores de luz, en mi caso a todos aquellos que investigan y comparten sus conocimientos, a todos, gracias.



 Bueno, hoy os traigo a una de las grandes, para mí una de las mejores ilustradoras, que además es española, joven y, no tengo la suerte de conocerla personalmente, pero seguro que es un encanto de persona. No puedo ocultar que siento debilidad absoluta por sus dibujos. No os he dicho su nombre, pues es Noemí Villamuza, ilustradora a la que sigo desde que empecé en esto de los libros infantiles, hace ya 8 años y de la que tengo un montón de libros infantiles y no infantiles en casa y todavía estoy penando porque en su día no me quedé con ningún ejemplar de "Me gusta" y Kókinos lo ha sacado de su catálogo, en fin, eso me lleva a aconsejaros que si veis un libro infantil que os guste mucho, muchísimo, compradlo, nunca se sabe si volveréis a verlo.... creedme.

 El libro que os presento hoy es "Encender la noche", una maravilla en cuanto a texto, de Ray Bradbury nada menos, uno de los autores de culto en ciencia ficción y literatura fantástica y con las ilustraciones ya mencionadas de Noemí Villamuza, que complementan y acompañan perfectamente al texto. Por suerte este libro se ha reeditado hace muy poquito, así que lo podéis encontrar sin problemas en las librerías.



sábado, 12 de noviembre de 2011

¿El hombrecito de Jengibre?- Cookies de jengibre y chocolate

 ¿Dónde está el hombrecito de Jengibre?, pues como corre tanto al final se ha escapado...



 Las galletas y yo no somos muy amigas, y el jengibre y yo tampoco, bueno, nos relacionamos de vez en cuando, si pillo un buen ginger ale fresquito no le digo que no, pero que tenga jengibre en su justa medida. Por esa razón era tan reticente a hacer galletas de jengibre, pero el otro día andaba cotilleando por otros blogs y en el blog Mother Thyme encontré esta receta y fue amor a primera vista, no me digáis que no se ven estupendas las galletas.




 Así que decidí hacer Gingerbread, pero sin man.


domingo, 23 de octubre de 2011

Tarta de chocolate- Adivina cuánto te quiero

Hola a todo el mundo,

 Aunque en principio mi idea es publicar una entrada a la semana, no he podido resistir más para poneros ésta.




 "Adivina cuánto te quiero", es, probablemente, uno de los libros infantiles más bonitos que conozco, por sus ilustraciones, que tienen una delicadeza que emociona, y su texto que, sobre todo si eres madre o padre, te llegará al corazón seguro.

 "Yo te quiero hasta aquí arriba" añadió la liebre pequeña.
"Y yo te quiero hasta aquí arriba" contestó la liebre grande.
"¡Qué alto...! ¡Ojalá tuviese brazos tan largos!", pensó la liebre pequeña

Adivina cuánto te quiero


 ¿Cuánto se puede querer a alguien? ¿Podemos cuantificarlo?, seguro que no podemos medir el amor, pero sí podemos demostrarlo, cada día, con cada pequeño detalle... o con una tarta.


 Esta tarta se la hice a mi marido para su cumpleaños, con todo mi amor, se la hice con mi hijo de 2 años, con todo su amor, así que necesariamente va unida a éste cuento.